La blefaroplastia no elimina las “patas de gallo” u otras arrugas, ni las “ojeras” oscuras, así como tampoco levanta unas cejas caídas (para lo cual se requiere una pexia de cejas). La blefaroplastia es diseñada individualmente para cada paciente, dependiendo de sus necesidades particulares.

Puede realizarse de forma aislada para los párpados superiores, inferiores o ambos, o en combinación con otros procedimientos quirúrgicos sobre ojos, cara, cuello, cejas o nariz.

El procedimiento tiene una duración aproximada de 2 horas y se lleva a cabo de forma ambulatoria. Se realiza bajo anestesia local y sedación o bajo anestesia general. El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de alrededor de cinco días. En los primeros dos días después de la cirugía se utilizan compresas frías y en algunas ocasiones gotas lubricantes para los ojos.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes y no realizar esfuerzos durante algunos días. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 3 semanas, y ejercicio intenso entre 5 y 7 semanas después de la cirugía. 

 
 

La cirugía de nariz se diseña para cada paciente, dependiendo de sus necesidades.

Con las técnicas actuales, la gran mayoría de los pacientes pueden ser operados mediante incisiones realizadas por dentro de la nariz (rinoplastia cerrada). En algunos casos debe realizarse pequeñas incisiones externas, las cuales se planean en lugares poco visibles de la nariz para lograr que queden ocultas (rinoplastia abierta).

Puede realizarse cirugía nasal interna (por ejemplo septoplastía) para mejorar la respiración al mismo tiempo que la rinoplastía. La cirugía se lleva a cabo en alrededor de dos a tres horas, bajo anestesia general y habitualmente de forma ambulatoria. Al finalizar el procedimiento se coloca un vendaje de cinta adhesiva  y una férula rígida.

Dependiendo de la técnica utilizada puede requerirse o no la colocación de tapones dentro de la nariz, los cuales se retiran después de algunos días. El vendaje se retira definitivamente en alrededor de diez días, sin embargo, por lo general el paciente puede regresar a sus actividades cotidianas entre cinco y siete días después de la cirugía.

El resultado final de la rinoplastia se observa hasta después de seis u ocho meses, sin embargo, el 80% del mismo se puede apreciar desde las cinco semanas.

 

La duración del procedimiento es de alrededor de dos horas. Puede realizarse bajo anestesia local y sedación o bajo anestesia general, ambas de forma ambulatoria. Las incisiones se efectúan en el pliegue posterior de la oreja, por lo que quedan ocultas y al finalizar el proceso de cicatrización son prácticamente imperceptibles.

Durante el postoperatorio es necesario utilizar una prenda compresiva especial durante alrededor de dos semanas para mantener las orejas en una posición adecuada durante el período de cicatrización. El paciente puede regresar a sus actividades cotidianas en alrededor de tres a cinco días.

La extracción de las bolsas de Bichat se realiza mediante dos pequeñas incisiones realizadas por dentro de la boca, con lo que no quedan cicatrices visibles. El procedimiento se lleva a cabo bajo anestesia local, de forma ambulatoria y con molestias postoperatorias similares a las que se presentan tras la extracción de las muelas por el dentista.

Se recomienda evitar alimentos irritantes durante algunos días después de la cirugía. El paciente puede volver a sus actividades cotidianas al día siguiente del procedimiento y el resultado final se observa después de alrededor de cuatro a seis semanas.

 

El lifting no puede detener el proceso de envejecimiento, pero puede mejorar los signos más visibles del mismo mediante el tensado de las estructuras más profundas, la readaptación de la piel del cuello, y la extirpación de áreas seleccionadas de grasa.

Un lifting cervical puede realizarse aisladamente, o en conjunto con otros procedimientos, como una ritidectomía de tercio medio de la cara, pexia de cejas, liposucción, cirugía de los párpados o cirugía nasal.

El lifting cervical se individualiza para cada paciente. El mejor candidato para un lifting cervical es el que presenta un cuello que ha empezado a relajarse, pero cuya piel tiene elasticidad y cuya estructura ósea está bien definida.

El procedimiento tiene una duración aproximada de dos horas y puede realizarse bajo anestesia local y sedación o bajo anestesia general. Se efectúa de forma ambulatoria y requiere la utilización de una prenda compresiva especial (barbicuello) durante algunas semanas para asegurar un resultado satisfactorio.

El paciente puede regresar a sus actividades cotidianas usualmente en tres a cinco días.

 

El lifting facial no puede detener el proceso

de envejecimiento, pero puede mejorar los

signos más visibles del envejecimiento

mediante el tensado de las estructuras más profundas, la readaptación de la piel, y la extirpación de áreas seleccionadas de grasa.

Un lifting facial puede realizarse aisladamente, o en conjunto con otros procedimientos, como un lifting de cejas (frontal), liposucción, cirugía de los párpados o cirugía nasal. El lifting facial se individualiza para cada paciente. El mejor candidato para un lifting facial es el que tiene una cara y cuello que han empezado a relajarse, pero cuya piel tiene elasticidad y cuya estructura ósea está bien definida.

La cirugía tiene una duración variable dependiendo del área o áreas a tratar (frente, tercio medio facial o cuello) y va de dos a cinco horas en promedio. Se realiza habitualmente bajo anestesia general, y dependiendo de la extensión de la cirugía puede efectuarse de forma ambulatoria o con una noche de hospitalización.

El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de cinco a diez días. En los primeros dos días después de la cirugía se utilizan compresas frías en las regiones tratadas.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes y no realizar esfuerzos durante algunos días. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía.

 

En relación con la composición están disponibles en el mercado implantes rellenos de solución salina (agua) e implantes rellenos de silicón cohesivo. Estos últimos son los que actualidad han demostrado la más alta seguridad, resistencia y durabilidad, así como los resultados más naturales.

En cuanto a la forma existen implantes redondos e implantes anatómicos (forma de gota), y ambos pueden tener una superficie lisa o texturizada (rugosa). El cirujano plástico seleccionará el más adecuado para cada paciente dependiendo de varios factores: el tamaño y forma deseado, la estatura y complexión física, la edad, etc.

El procedimiento tiene una duración aproximada de 90 minutos y se lleva a cabo, por lo general, de forma ambulatoria. Se realiza bajo anestesia general.

La cirugía consiste en la implantación de prótesis, ya sea detrás del tejido mamario, debajo de la fascia o debajo de los músculos del tórax (pectoral mayor). Las incisiones se realizan de forma que las cicatrices resulten lo menos visibles que sea posible, habitualmente alrededor de la parte inferior de la areola, por debajo de la mama (en el pliegue inframamario) o en la axila. El método de implantación y la posición de la prótesis dependerán de sus preferencias, su anatomía y la recomendación de su cirujano plástico.

El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de entre 7 y 10 días. Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes, no elevar los brazos por encima de los hombros durante dos semanas (para evitar el desplazamiento de los implantes), no cargar objetos pesados. Se debe utilizar un brassiere especial durante algunas semanas para asegurar el mejor resultado. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía.

 
 

Cuando además de corregir la posición anómala del busto, se desea incrementar el tamaño del mismo, el procedimiento se combina con una mamoplastía de aumento, en la cual se coloca implantes mamarios.

De igual forma, cuando ocurre un cambio en la posición de las mamas posterior a una mamoplastía de aumento, el procedimiento puede incluir la pexia mamaria con o sin recambio de los implantes.

El procedimiento tiene una duración aproximada de 2 a 4 horas y puede llevarse a cabo de forma ambulatoria o con una noche de hospitalización postoperatoria. Se realiza bajo anestesia general.

Al igual que en la reducción mamaria, existen varias técnicas diferentes para la pexia mamaria, con diferencias importantes en la extensión y localización de las incisiones, dependiendo de grado de caída del busto.

Las recomendaciones postoperatorias, recuperación, uso de brassiere, realización de ejercicio, etc., son similares a las de la mamoplastía de aumento. Dependiendo de la técnica utilizada puede o no haber dificultad para la lactancia, en un embarazo futuro.

El procedimiento está indicado en mujeres que presentan problemas derivados del peso y tamaño excesivo de las mamas, tales

como dolor de espalda, cuello y hombros, irritación e infección cutánea, alteraciones psicológicas con repercusiones físicas o sexuales, dificultad o imposibilidad para la realización de actividades deportivas, entre otras.

El procedimiento tiene una duración aproximada de 3 a 4 horas y puede llevarse a cabo de forma ambulatoria o con una noche de hospitalización postoperatoria. Se realiza bajo anestesia general.

Existen varias técnicas diferentes para reducción mamaria. La principal diferencia entre ellas radica en la extensión y localización de las incisiones, las cuales pueden ir desde una simple incisión circular alrededor de la areola hasta una incisión compleja que incluye, además de la anterior, una herida vertical hasta el pliegue inframamario y una horizontal a través de este (cicatriz en forma de “ancla”). La elección de la técnica quirúrgica dependerá de varios factores, principalmente el tamaño de la mama y el grado de caída de la misma.

El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de entre 10 y 14 días. Frecuentemente se coloca drenes al finalizar la cirugía (pequeños tubos que ayudan a drenar el líquido que se acumula por debajo de las heridas), los cuales se retiran habitualmente entre dos y siete días después.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no cargar objetos pesados, no asolearse durante al menos un mes. Se debe utilizar un brassiere especial durante algunas semanas para asegurar el mejor resultado. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía.

Dependiendo de la técnica utilizada puede o no haber dificultad para la lactancia, en un embarazo futuro.

 

La reconstrucción mamaria tiene como fin:

  • Recrear una mama de aspecto natural, incluyendo, la areola y el pezón

  • Eliminar la necesidad de llevar prótesis de relleno, posibilitando llevar prendas de vestir que no serían posibles sin reconstrucción (bañadores, escotes, etc.)

  • Rellenar el hueco y la deformidad que queda en el tórax restaurar la imagen corporal, mejorar la calidad de vida y proporcionar satisfacción a al paciente.

 
 

La liposucción no es un sustituto de la reducción de peso, sino un método para eliminar depósitos localizados de tejido graso que no responden a la dieta o el ejercicio.

La liposucción puede ser realizada como un procedimiento primario para mejorar el contorno corporal, o en combinación con otras técnicas quirúrgicas, como lifting facial, abdominoplastia, o lifting de muslos, para tensar la piel relajada y estructuras de soporte. El mejor candidato para una liposucción es el individuo de peso relativamente normal que posee un exceso de grasa en áreas determinadas del cuerpo.

El procedimiento tiene una duración variable (entre una y cuatro horas), dependiendo del número de áreas a tratar y el volumen de grasa a aspirar. Se puede llevar a cabo de forma ambulatoria o con hospitalización postoperatoria de una noche en promedio.

Se realiza bajo anestesia general o mediante bloqueos regionales y sedación dependiendo de la región a tratar y la preferencia del (la) paciente. El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es variable dependiendo de la extensión de las áreas a tratar, y va de 3 a 10 días aproximadamente.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes, no cargar objetos pesados, no agacharse. Se debe utilizar una prenda compresiva especial dependiendo del área tratada, para asegurar un resultado satisfactorio. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 3 semanas, y ejercicio intenso entre 5 y 7 semanas después de la cirugía.

Sitios habituales de lipoinyección en la cara son por ejemplo surcos nasogenianos (arrugas pronunciadas que van de las alas de la nariz a la boca), líneas de marioneta (de los lados de la boca hacia abajo) y el entrecejo. Asimismo, puede utilizarse la inyección de grasa para corregir algunas irregularidades a nivel de las mamas, el abdomen o para aumentar el volumen de los glúteos.

El procedimiento tiene una duración variable (entre una y cuatro horas), dependiendo del número de áreas a tratar y el volumen de grasa a aspirar. Se puede llevar a cabo de forma ambulatoria o con hospitalización postoperatoria de una noche en promedio.

Se realiza bajo anestesia general o mediante bloqueos regionales y sedación dependiendo de la región a tratar y la preferencia del (la) paciente. El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es variable dependiendo de la extensión de las áreas a tratar, y va de 3 a 10 días aproximadamente.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes, no cargar objetos pesados, no agacharse. Se debe utilizar una prenda compresiva especial dependiendo del área tratada, para asegurar un resultado satisfactorio. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 3 semanas, y ejercicio intenso entre 5 y 7 semanas después de la cirugía.

 

Los individuos obesos que tienen intención de perder peso deben posponer cualquier clase de cirugía del contorno corporal hasta que sean capaces de mantener su pérdida de peso, de lo contrario, los resultados obtenidos son significativamente menores. Existen varias técnicas diferentes de abdominoplastia.

Puede combinarse con otras formas de cirugía del contorno corporal incluida la liposucción, o puede realizarse al mismo tiempo que otras cirugías electivas. En la gran mayoría de los casos, la cicatriz principal queda en la parte más baja del abdomen, cerca del pubis y oculta bajo la ropa interior o el traje de baño. El procedimiento tiene una duración aproximada de 3 a 4 horas y se puede llevarse a cabo de forma ambulatoria o con hospitalización postoperatoria de una noche en promedio. Se realiza bajo anestesia general. El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de entre 10 y 14 días. Frecuentemente se coloca drenes al finalizar la cirugía (pequeños tubos que ayudan a drenar el líquido que se acumula por debajo de las heridas), los cuales se retiran habitualmente entre dos y siete días después. Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no asolearse durante al menos un mes, no cargar objetos pesados, no agacharse. Se debe utilizar una faja especial durante algunas semanas para asegurar un resultado satisfactorio.

La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía. Cuando se realiza únicamente eliminación de piel y grasa abdominal (dermolipectomía simple), no existe una containdicación para un embarazo subsecuente, sin embargo, sólo se debe realizar una abdominoplastia completa (con ajuste de los músculos abdominales) en aquellas mujeres que ya no planean embarazarse en el futuro. 

 

La cirugía de la mano puede realizarse por muchas razones, incluyendo, pero sin limitarse a las siguientes:

•Traumatismos en la mano

•Cambios reumáticos en las estructuras de la mano

•Deformidades congénitas (presentes al nacer)

•Infecciones. Dentro de esta gama podemos mencionar las siguientes:

Síndrome del túnel carpiano Los síntomas más comunes:

•Dificultad para hacer un puño.

•Dificultad para agarrar objetos con una o ambas manos.

•Dolor en una o ambas manos.

•Sensación de hormigueo en los dedos.

•Sensación de hinchazón en los dedos.

•Ardor o cosquilleo en los dedos, especialmente en el pulgar y en los dedos índices y medio.

 

Otra área de aplicación de técnicas microquirúrgicas las encontramos en lo que denominamos transferencia de los tejidos. Por ejemplo se transplanta un dedo del pie a la mano; en la actualidad, reconstrucciones como estas son comunes en muchos sitios de nuestro país, con resultados sorprendentes.

Es posible reconstruir la ausencia de estructuras con microcirugía, de una manera igualmente eficaz. Es sumamente amplio el campo de aplicación de la microcirugía en la Cirugía Plástica.

Actualmente pueden reconstruirse una serie de estructuras y órganos que apenas hace algunos años se realizaban mediante largos y penosos tratamientos a través de técnicas de alcance limitado, o simplemente, no se realizaban.

 

Dentro de esta gama podemos mencionar:

  • Labio Leporino o hendido: son deformaciones congénitas de la boca y del labio. El tratamiento de estas anomalías incluye la cirugía y el criterio de un equipo completo para ayudar con las múltiples complicaciones que se pueden presentar.

  • Craneosintosis: es una condición en la que las suturas se cierran demasiado pronto, provocando problemas en el crecimiento normal del cráneo y del cerebro. La cirugía es normalmente el tratamiento recomendado. El objetivo del tratamiento es reducir la presión en la cabeza y corregir las deformidades de los huesos del cráneo y de la cara.

 

Este procedimiento consiste en movilizar el propio tejido labial del paciente hacia las porciones más centrales de los mismos, logrando así un aumento de volumen de aspecto mucho más natural. Las incisiones se efectúan dentro de la boca, con lo que quedan completamente ocultas.

Se lleva a cabo bajo anestesia local y sedación, de forma ambulatoria y con molestias postoperatorias leves. El paciente puede volver a sus actividades cotidianas al día siguiente del procedimiento y el resultado final se observa después de alrededor de tres a cuatro semanas.